martes, 25 de diciembre de 2007

El Gobierno invertirá 1.052 millones de euros en once nuevas cárceles

23 de diciembre de 2007
Los nuevos centros no estarán listos antes de 2012 y ofrecerán al sistema menos de 9.000 celdas, la mitad del crecimiento de la población carcelaria en ese período.
HERALDO DE ARAGON (MELCHOR SAÍZ-PARDO).- El Ministerio del Interior ya ha hecho cuentas y la factura para hacer frente a la creciente sobreocupación carcelaria será enorme: 1.052 millones de euros a pagar en la próxima legislatura.
Ese será el coste sólo de edificación de las once nuevas prisiones con las que Instituciones Penitenciarias pretende dar solución al hacinamiento que padecen ahora los centros. Los responsables del departamento que dirige Mercedes Gallizo, a pesar del desembolso, no son optimistas. Saben que el sistema penitenciario sólo contará con 8.920 nuevas celdas más, una cantidad que sólo cubrirá el incremento de apenas dos años y medio.
Las cuentas del denominado Plan de Amortización, según Gallizo, deben hacer "reflexionar sobre el sistema carcelario que queremos en el futuro" y "abrir el debate de la intensificación del sistema de régimen abierto". La construcción de cada plaza de régimen cerrado costará a las arcas públicas más de 117.000 euros, a lo que hay que sumar el mantenimiento diario de un preso, que en muchos casos no produce, y los sueldos de los funcionarios penitenciarios y los agentes de las fuerzas de Seguridad que custodian el edificio, entre otros muchos gastos.
A pesar de estas cifras, y ante la imposibilidad de encarar una reforma penitenciaria de gran alcance para promocionar el cumplimiento en la calle para ciertos delitos, el Ministerio del Interior ya ha dado luz verde para comenzar la búsqueda de terrenos. Tras un análisis pormenorizado del mapa delincuencial, once provincias han sido elegidas.
La intención de Instituciones Penitenciarias es abrir antes de 2012 (fecha oficial, aunque difícil de alcanzar) cinco grandes `prisiones tipo´ de 1.008 celdas en Málaga, Ceuta, Valencia, Gran Canaria y Murcia. Cada uno de estos centros tendrán un coste superior a 110,63 millones de euros. Hace seis años, una prisión de este tipo suponía un desembolso ligeramente superior a los 60 millones, "pero la especulación inmobiliaria también pesa en el sistema penitenciario", ironizan los responsables carcelarios.
En otras cuatro provincias serán edificados centros de tipo medio, con 720 celdas y un coste de construcción de 89,72 millones cada uno. Estas instalaciones irán ubicadas en Guipúzcoa, Navarra, Alava y Soria. En Fuerteventura y Menorca, Interior levantará dos pequeñas cárceles con capacidad para 500 celdas cada una y que supondrán un desembolso de 70,04 millones de euros por unidad.
"INSUFICIENTES ANTES DE ABRIR"
Los responsables de Interior llevan ya varios meses en conversaciones con diferentes municipios de toda España para poder obtener las licencias. Los ayuntamientos piden cantidades astronómicas por terrenos baldíos con el argumento de que la construcción de una cárcel desprestigia la imagen del pueblo, a pesar de saber que la llegada de una prisión conlleva la puesta en marcha de infraestructuras gratuitas y cientos de puestos de trabajo indirectos. "Las negociaciones son durísimas", reconoce Mercedes Gallizo.
Esfuerzo, tiempo y dinero a sabiendas los nuevos centros "serán insuficientes antes de abrir". En los once primeros meses de 2007 la población carcelaria dependiente del Ministerio del Interior ha crecido a un ritmo de 10,2 internos al día. De seguir esta proporción, a finales de 2012, fecha prevista para abrir los once centros, el colectivo penitenciario habrá crecido en 18.615 personas, más del doble de las celdas previstas, y se situará por encima de los 85.000 internos.
RETRASOS
Instituciones Penitenciarias confía en rebajar la sobreocupación levemente con la apertura de los tres centros en construcción y cuya puesta en marcha se ha retrasado. Estremera (Madrid), Albocasser (Castellón) y Morón de la Frontera (Sevilla) comenzarán a funcionar, según las previsiones de Interior, entre enero y febrero de 2008.
Serán 3.000 plazas a las que hay que unir otras 1.000 celdas ya disponibles en la nueva cárcel de Puerto de Santa María (Cádiz). Todo ello, tras cuatro años y medio de espera (fueron aprobadas por el Gobierno del Partido Popular), un período en el que la población penitenciaria ha crecido en más de 12.800 miembros, tres veces más que las celdas.